Briviesca, 27 de abril de 2017

Ruta Románico I

A unos 4 km de Briviesca tomaremos la desviación a mano izquierda y seguiremos por esta carretera hasta llegar a nuestro primer destino:

Piérnigas

Ermita de San Martín

Está situada sobre una roca a las afueras del pueblo (alrededor de 1 km hacia el noroeste), en un estado bastante deteriorado parece abandonado, pero es uno de los monumentos más significativos e interesantes de la arquitectura románica burgalesa.

Se trata de un edificio construido posiblemente a finales del s. XII o principios del s. XIII; consta de una sola nave, planta de salón rematado en ábside semicircular, con muros de piedra sillería reforzados exteriormente por contrafuertes.

A ellos corresponden otros de similar factura en el interior sobre los que descargan arcos fajones, que sustentan la bóveda de medio cañón apuntado que recorren la nave y el presbiterio; la de la capilla absidial es de horno.

El arco triunfal es doblado y bastante reforzado, sobre él descarga la espadaña, parcialmente derruida.

Los vanos del conjunto se reducen a tres ventanas de tipo aspillera en el ábside, la portada formada por tres arquivoltas (sin decoración) ligeramente apuntadas y un rosetón a los pies con entramado compuesto por cuatro lóbulos.

Este templo dedicado a San Martín, merece una detenida visita por ser uno de los más conseguidos desde el punto de vista arquitectónico.

Una vez terminada la visita, continuaremos por la misma carretera hasta llegar a:

Rojas de Bureba

Iglesia de San Andrés

El interés de esta iglesia reside en la arquitectura de la portada, el pórtico y la torre, aunque dichos elementos no son contemporáneos ya que presentan rasgos arquitectónicos diferentes.

El pórtico ha sido modificado tapiando dos de sus tres arcadas.

En cuanto a la decoración, este edificio no destaca especialmente por la calidad y cantidad de la misma.

Posee una pila bautismal que representa una copa de ocho lados irregulares, sujeta por un pie también octogonal con cuatro cruces.

Con dirección hacia Quintanaurria y pocos km después de atravesar este pueblo nos encontraremos con un desvío que tomándolo hacia la derecha nos llevará a:

Carcedo de Bureba

Iglesia de Santa Eulalia

Construida en la segunda mitad del s. XII.

Es un edificio de una sola nave, planta de salón, rematada en el ábside semicircular y todo él abovedado, aunque por añadidos posteriores de dos capillas abovedadas de crucería, pasa a ser de cruz latina.

A los pies se sitúa la espadaña que conserva básicamente las trazas románicas.

La portada, en el muro norte, tal vez por exigencias de la orografía, y consta de dos arquivoltas de medio punto que descansan en jambas provistas de esbeltas columnas.

La portada abocinada presenta en sus capiteles ornamentación escultórica en la que predominan los motivos vegetales (hojas de acanto); también hay temática animal (águilas pareadas) y motivos geométricos (zig - zag) coincidencia en muchos templos de la Bureba.

Destacaremos sus dos vanos: uno en el paño central del ábside con una sola arquivolta pero con acusado derrame; otro en el primer tramo del muro norte con arco de medio punto, luz de aspillera y sin línea de impostas; desde el punto de vista ornamental muy interesante por la cestería con que decora el tímpano, el ajedrezado y el fino sogueado que lo enmarca.

Continuaremos por la misma carretera e iremos a parar a:

Lences en él se halla la iglesia parroquial de santa Eugenia.

El templo presenta modificaciones que ha sufrido a lo largo de los siglos, y sus elementos románicos datarían del XII.

El interés de este templo radica en su portada; ésta se halla cobijada bajo un pórtico bastante posterior.

Tiene cinco arquivoltas de medio punto, apeadas en jambas con columnas, cuya decoración parece haber sufrido importantes alteraciones respecto a sus orígenes.

Alguno de los capiteles ha desaparecido; la mayoría son vegetales, con hojas de acanto, antinaturales.

Respecto a las arquivoltas, todas menos la primera llevan ornamentación.

Se pueden distinguir diferentes interpretaciones de motivos vegetales, animales y temática historiada.

Aunque predomina el medio relieve, algunos cuerpos parece que tuvieran volumen.

En la segunda arquivolta encontraremos: músico tocando una cítara, un perro bailando, una mujer de cuyos pechos maman dos serpientes (símbolo de la lujuria), trasgo, san miguel lanceando un dragón (el bien contra el mal), galgo persiguiendo a una liebre, trasgo, serpiente alada (animal que en la vigilia y los sueños tortura a los hombres), cuadrúpedo, grifo (híbrido de león y águila), fronda, obispo con elementos pontificales.

En la tercera arquivolta aparece: San pedro con las llaves, cuadrúpedo mordiéndose una pata, ave, figura humana (partida por la mitad) hombre trabajando con un azadón, motivos vegetales, ave perseguida por un cuadrúpedo, arpía, oveja, mujer extendiendo un paño en el suelo, figura similar a un mono (representa al demonio).

Desde aquí, a unos 6 km descubriremos:

Uno de los templos mejor conservados de la Bureba (la iglesia de Santa Maréa) que se encuentra en Castil de Lences, es de los más interesantes desde el punto de vista arquitectónico de la escuela de la Bureba.

Comenzó a construirse posiblemente por la cabecera a mediados del XII, ya que la portada es posterior.

Posee una sola nave, es rectangular y está rematada por un ábside semicircular, la espadaña se sitúa a los piés del templo como prolongación del muro y consta de tres cuerpos.

Parte del ábside, muro norte y oeste están construidos con piedra sillería de aparejo regular.

La cubierta es abovedada, de medio cañón y se estructura en tres tramos separados mediante arcos fajones doblados, excepto el triunfal; la cabecera está cubierta por una bóveda de cuarto de esfera. Los empujes se contrarrestan mediante los arcos de descarga.

La espadaña consta de dos cuerpos, separados por línea de imposta. En la parte superior central se abre un vano apuntado, con una chambrana ajedrezada y está enmarcado por una arquivolta con motivos geométricos.

La portada es abocinada y se adosa al muro sur a la altura del segundo tramo de la iglesia; está delimitada por gruesos contrafuertes y oculta por edificaciones añadidas (estas nos impiden contemplar su belleza original). Formada por seis arquivoltas de medio punto que descansan en columnas y las jambas. Protegida por una chambrana decorada con puntas de diamante. Las arquivoltas se apoyan en cuatro columnas cuyos capiteles poseen labras vegetales.

Dos esbeltas columnas dividen la capilla absidal en tres paños (cada uno con su ventana) y a su vez una cenefa la divide en dos cuerpos.

Las habilidades arquitectónicas de esta parroquia están representadas en la esbeltez de los espacios y la armonía de las proporciones y líneas dominantes.

Las ventanas poseen tímpanos enmarcados por tres arquillos de medio punto que albergan ornamentación de ajedrezado.

Continuaremos 5 Km hasta llegar a Bárcena de Bureba, allí en estado ruinoso y de abandono se encuentra la iglesia de San Julián y Santa Basilisa.

Por último, nos dirigiremos hacia:

Abajas

Iglesia de Santa María, declarada monumento histórico - artístico en 1981.

Portada labrada bajo la influencia de silos, con reminiscencias mudéjares, existe una gran riqueza de temas iconográficos, algunos muy característicos del románico: hombre luchando contra dragón, encapuchado sacándose una espina, jinete con un perro sobre el caballo, águila cazando.